by: The Workshop Team, April 21, 2026
Los recientes llamados del Papa León a la paz han resonado en todo el mundo cristiano porque expresan una verdad compartida por todos los seguidores de Jesús: Dios no bendice la violencia, y el Evangelio jamás justifica la destrucción de pueblos o naciones. Sus palabras nos recuerdan que, sin importar la denominación, el Espíritu Santo nos llama a ser constructores de paz, personas que se niegan a permitir que el miedo, la ira o las presiones políticas apaguen el mandato de Cristo de amar al prójimo. En un tiempo en el que algunas voces intentan presentar la guerra como justa o incluso como algo querido por Dios, el testimonio del Papa León nos devuelve al corazón del discipulado cristiano: elegir la misericordia sobre la venganza, el diálogo sobre las amenazas, y la defensa de la vida humana por encima de la búsqueda del poder. Su postura no trata de política, sino de fidelidad al que dijo: "Bienaventurados los que trabajan por la paz."

¡Alabado sea el Señor JesuCristo!